


Alfonso Mora Chama.
Espacio 13
Ahora todos intentan tocarlo
¿Será el gobernador interino
Yunes Landa, antes apestaba
Después de un fracaso, ya no soy como ayer, soy mejor, diría Héctor Yunes Landa.
Alfonso Mora Chama
El demonio anda suelto, una de las bárbaras expresiones. El beso del diablo, la más atrevida. Calificativos en contra de Héctor Yunes Landa cuando recorría el territorio veracruzano en busca de apoyo para su causa: la candidatura del PRI al gobierno de Veracruz. Todos se le escondían, se hacían los occisos y cual leproso, le cerraban las puertas. Yunes Landa ¡apestaba!
Los priistas, como Pedro a Cristo, lo negaban. Cantó el gallo y lo seguían negando. Podrían manifestar, inocentemente, que estaban amenazados por quien todavía manda y ordena en Veracruz, otros más prácticos sencillamente le cortaban el paso. Vimos caso similar en Coatepec, cuando Héctor Yunes entraba a Finca de Anrdade y llegaban también quienes estaban en la pelea por un lugar en la planilla priista de la tierra de María Enriqueta, a tiempo aminoraron el paso y optaron por desayunar en otro lugar. Héctor los miró de reojo, nada tonto, olían a priistas y esa graciosa huida se la podemos recordar en el momento que se nos antoje, lo importante que Yunes Landa el choleño, sabe quiénes son y conoce sus hipocresías.
Vimos durante algunos meses a un Héctor Yunes Landa hundido en el olvido, congelado por Fidel Herrera Beltrán, a pesar de su calidad y su fuero como representante popular en el Congreso del Estado. Tratado como marioneta por el atrevimiento de manifestar que aspiraba a ser el candidato del PRI en Veracruz. Rebelde, se lanzó a la aventura política. Pocos lo siguieron, diríamos, nadie, en comparación de quienes antes se decían sus incondicionales amigos.
Si acaso Jorge Moreno Salinas, con quien charlamos el día del registro de Yunes en la sede del PRI estatal. Jamás, el ex director de Seguridad Pública negó su simpatía y sincera amistad con el choleño. Todavía tenemos fresco el momento cuando los empleados del gobernador incrustados en el comité directivo estatal del PRI, negaban datos, requisitos y cuantimás en la documentación entregada por el aspirante considerado traidor a la causa fidelista, nada más falso y fuera de la realidad.
En su registro en el PRI Estatal, lo entrevistamos ante la algarabía de sus seguidores. Fue directo y sin tapujos: quiero y aspiro a ser el gobernador de los veracruzanos . Soy un fiel militante del PRI durante muchos años, no soy improvisado y considero tener la experiencia para contender por mi partido, me lo estoy proponiendo sin rebeldía y sin deslealtades es mi justa aspiración a que tengo derecho y no se puede considerar traición, traición sería a mis principios.
Héctor exigía sus derechos como ciudadano y como destacado priista que lo es a pesar de los intentos por desprestigiarlo, superando esto y mucho más, al grado de retornar a su curul en donde ahora se le amontonan en su oficina y en a donde se presenta para cumplir con compromisos de su investidura.
Yunes Landa, el de Soledad de Doblado, luchó contra su propia debilidad que le estaban propinando. Rompió la cinta del silencio, aplicó malicia y se propuso despejar las dudas y con maestría sin igual está en el sitio que se ha ganado a pulso, acabando con conjeturas, vicios priistas y enfrentándose a un criterio visceral de Fidel Herrera, que sostuvo a costa de todo y contra todo, a quien Héctor Yunes Landa, consideraba no era el apropiado en estos momentos para contender por Veracruz, a Javier Duarte de Ochoa.
Vimos lastimosamente, a Yunes Landa acompañar al candidato del PRI y los aplausos y las porras se las llevaba el diputado local, las entrevistas, las alabanzas, mientras que Javier se resignaba a la alegría de los veracruzanos ante la sonrisa franca y honesta de Héctor Yunes Landa
¿Y qué pasó Después de tanto misterio, de burlas y ofensas para Yunes Landa por el atrevimiento, la rebeldía de buscar una justa candidatura que finalmente le fue negada por la pesadísima y poderosísima maquinaria tripulada por Fidel Herrera Beltrán ?
QUE ahora los mismos hipócritas, traidores y perversos priistas que aventaron a Yunes Landa al laberinto de la soledad, haciendo alusión a su tierra, lo siguen, lo aman, lo acarician, le piden, le ruegan, le suplican y se entregan a él cual suripantas de Circunvalación de Xalapa y del Gato Negro o del histórico callejón de Cuatro Ciénegas en Veracruz, lugar de marinos y de estudiantes chavales de los años 60 y 70 si mal no recuerdo.
Ya lo apapachan. Preside reuniones y en infinidad de ocasiones, se gana la noticia de ocho en los principales diarios de la capital del Estado, Xalapa. Antes no. Los directores de los medios de comunicación tenían terminantemente prohibido hablar de Héctor Yunes Landa, de sus aspiraciones, de sus deseos y derechos políticos.
ERA el Rebelde Consumado que se atrevía a desafiar al político de Nopaltepec. Sigue siendo el rebelde ahora con causa y protegido ya por la clase priista de Veracruz.
NO LOGRO la candidatura, fue enviado al paredón de los deshonestos y desleales al fidelismo, atacado cruelmente por quienes se decían sus amigos, desprestigiado en su persona y en su familia
Publicado por Alfonso Mora Chama