Coatzacoalcos, Veracruz a 07 de Febrero del 2012.
diariozonasur.com:

Los Riesgos de Imponer a Duarte.




Columna Visión Política

Edgar Palma Gómez



Los riesgos de imponer a Duarte



La necedad de querer imponer a Javier Duarte de Ochoa como candidato al gobierno del estado, aunado a la falta de sensibilidad de los operadores fidelistas para negociar con los grupos políticos resentidos, y los otros dos aspirantes a la máxima magistratura en Veracruz podría provocar serías rupturas al interior del tricolor, y la posibilidad de que el Palacio de Gobierno se pinte de azul.



Desde hace muchos meses han empezado tres campañas proselitistas en abierto, la del Diputado Local, Héctor Yunes Landa, el Diputado Federal, José Yunes Zorrilla, y el ex Secretario de Finanzas y candidato oficial, Javier Duarte de Ochoa, siendo éste último quien tiene menos experiencia en el ámbito político, y sobre todo, menos arraigo con los veracruzanos, pero que su soberbia confundida con seguridad se la da el hecho de sentir que ha sido elegido como el candidato fiel.



El Ex Diputado Federal, dos Subsecretario de Gobierno, y ahora Diputado Local, Héctor Yunes Landa ha tenido todo en contra desde que dio a conocer sus aspiraciones, incluyendo que Gobernador Fidel Herrera Beltrán le había insinuado que el candidato sería Duarte de Ochoa, postura que no fue aceptada por Yunes Landa, quien ya tenía mucho trabajo acumulado con Alianza Generacional. Lo que tiene en contra el diputado local, es que tendrá que luchar contra todo el aparato gubernamental si quiere llegar a su objetivo. A su favor, es que tiene la experiencia necesaria, la visión y los dotes de negociador, además de tener el apoyo real de los grupos políticos más importantes del estado incluyendo a los resentidos con la administración fidelista, y sobre todo, es quien le puede dar una pelea real al candidato de Acción Nacional.



El ex Alcalde de Perote, Ex Diputado Local, Ex Dirigente Estatal del PRI, y ahora Diputado Federal, José Yunes Zorrilla, es un político inteligente, caballeroso, y con excelentes dotes de negociador, pero lo más importante es que cuenta con la experiencia necesaria para lograr la candidatura del tricolor, misma que sería apoyada por la dirigente nacional priísta, Beatriz Paredes Rangel. En contra, tienen que no ha podido negociar con aquellos grupos que lo hicieron perder cuando intento llegar al Senado de la República, y esos enemigos no son de la oposición, sino en el mismo PRI.



El Ex Secretario de Finanzas y ahora Diputado Federal, Javier Duarte de Ochoa, tiene a favor la experiencia del Gobernador Fidel Herrera Beltrán en materia política y electoral. En contra, que es considerado como una imposición al ser el considerado como el Candidato Oficial, cuando se supone que el tiempo de los dedazos en el PRI quedaron atrás, no cuenta con la experiencia necesaria en materia política, no tiene dotes de negociador, y mucho menos se le conoce como una persona humilde, por lo que en un proceso electoral como en el que pretende participar, sería derrotado con facilidad.



En el caso de la oposición, el PAN tiene mayores posibilidades de ganar el próximo año, muy a pesar de que en los últimos dos procesos electorales, sufrió serios descalabros, y las hueste del ex Dirigente Estatal, Alejandro Vázquez Cuevas siguen impulsando la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares, quien a su vez cuenta con el apoyo del Presidente Felipe Calderón, y de la dirigente magisterial, Elba Esther Gordillo, por lo que una alianza PAN-PANAL es inminente, lo que pondría en serios problemas al tricolor si no cuenta con un candidato apoyado por los veracruzanos.



Mientras que en PRD, buscarán sacar candidatos refritos como Arturo Herviz Reyes, por eso le urge que llegue a la dirigencia estatal, jazmín de los Angeles Copete Zapot, y en el peor de los casos, podría buscar una alianza con Convergencia, quien intentara impulsar la candidatura del ex gobernador Dante Alfonso Delgado Rannauro.



Todos estos escenarios los conoce el Gobernador Fidel Herrera Beltrán, quien tendrá que decidir a quien apoyará, y sobre todo, quien le garantizará el triunfo que le permita seguir en el mapa político nacional, y cumplir con su palabra de pasar la estafeta a un priísta.